Proveedores sin cobrar, clientes en la estacada, trabajadores sin sueldo y contratos y compromisos que se amontonan. Son muchos los indicios que pueden alertar al empresario del peligro de una bancarrota inminente. Daniel Gómez de Arriba, Socio Director del área de Reestructuraciones e Insolvencias, aborda esta problemática en El País.
Las alertas tempranas son una serie de indicadores que dan la voz de alarma cuando algo no va bien en una empresa. Saber leer los síntomas y pedir ayuda es esencial en estos casos pues, de lo contrario, una actitud irresponsable podría generar situaciones indeseables, como que el administrador sea condenado a pagar las deudas con su patrimonio o incluso que se enfrente a responsabilidades penales.
Como apunta El País, «si los números de un negocio no salen, o es fácil anticipar que esto ocurrirá en un futuro inmediato, el administrador puede intentar llegar a un acuerdo con sus acreedores, lo que se conoce como un plan de reestructuración. Pero si las negociaciones no prosperan, es la hora de acudir a un juez y solicitar un concurso«.
Pero, ¿cómo detectar la amenaza de la bancarrota en este escenario? La ley no ayuda a identificar estos indicios.
Al respecto, Daniel Gómez de Arriba, Socio Director del área de Reestructuraciones e Insolvencias de Selier Abogados, subraya que es importante prestar atención a las tensiones de la tesorería. «Hay que vigilar cuando la empresa no genera suficiente efectivo para cubrir los gastos. El pasivo siempre debe estar bajo la lupa. Un indicio claro de que las cuentas no van bien es la tendencia a acudir a créditos para poder responder de otras deudas».
Un descenso de ingresos o de ventas continuado o un aumento de los cobros y pagos pendientes son algunos de los indicios más comunes que evidencian problemas en una organización.
En estos casos, y como señalan los expertos consultados, contar con un plan de viabilidad sólido y tomar las decisiones a tiempo son acciones que resultan esenciales para la supervivencia del negocio.
- Si lo desea, puede consultar el contenido íntegro en El País.