En la última sesión de Generación Selier exploramos cómo entender al cliente más allá de las palabras, profundizando en la comunicación eficaz, la empatía profesional y el impacto del lenguaje no verbal en la práctica jurídica.
El pasado 29 de abril tuvo lugar la primera sesión de la IV edición de Generación Selier, una jornada formativa dirigida a los/as profesionales menores de 35 años de la firma y centrada, en esta ocasión, en una competencia clave del ejercicio profesional: comunicar de forma eficaz y entender al cliente más allá de lo estrictamente verbal.
La sesión fue impartida por Marta de Basilio, experta en comunicación, conferenciante internacional y coach certificada, quien guió a los/as jóvenes profesionales del despacho a lo largo de un recorrido eminentemente práctico, orientado a reforzar la relación con el cliente desde la escucha activa, la empatía y la claridad en el mensaje.
Adaptar la comunicación
Durante la jornada, los participantes trabajaron en la identificación de distintos perfiles de cliente y estilos comunicativos, reflexionando sobre cómo adaptar el discurso, la actitud y el enfoque en función de cada interlocutor. Un ejercicio clave para mejorar la comprensión mutua y construir relaciones profesionales basadas en la confianza y la coherencia. El objetivo no fue etiquetar, sino desarrollar una mayor sensibilidad comunicativa que permita interpretar necesidades, expectativas y preocupaciones que no siempre se expresan de forma explícita.
El lenguaje no verbal como herramienta
Otro de los ejes de la sesión fue el papel del lenguaje no verbal en el contexto profesional. A través de dinámicas prácticas entre compañeros, se analizó cómo aspectos como la postura, el tono de voz, los silencios o el contacto visual influyen directamente en la percepción del mensaje y en la relación con el cliente. La práctica permitió tomar conciencia de estos elementos y trasladarlos a situaciones reales del día a día profesional.
La sesión concluyó con una reflexión compartida sobre la comunicación en el ámbito jurídico como una herramienta esencial para explicar, acompañar y generar seguridad en el cliente. Más allá del conocimiento técnico, comunicar con claridad, rigor y cercanía se consolida como una habilidad transversal imprescindible en la abogacía actual para entender al cliente de forma completa.