Deducción Investigación, Desarrollo e Innovación tecnológica en el Impuesto sobre Sociedades

Deducción Investigación, Desarrollo e Innovación tecnológica en el Impuesto sobre Sociedades

El cambio de criterio por parte de la Dirección General de Tributos (en adelante, «DGT»), a mediados de 2022, respecto a la imputación temporal de las deducciones por Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) generadas en ejercicios anteriores, supuso una quiebra del principio de confianza legítima para muchos contribuyentes, a pocos días de concluir el periodo de presentación del Impuesto sobre Sociedades (en adelante, «IS»). Este cambio, derivado de una Resolución del Tribunal Económico-Administrativo, fue comunicado mediante las consultas vinculantes V1510-22 y V1511-22.

El cambio doctrinal estableció la condición de consignar las deducciones en la autoliquidación correspondiente para su aplicación en periodos impositivos posteriores, rompiendo así con la práctica anterior de algunos contribuyentes que aplicaban dichas deducciones incluso sin su consignación previa. Así, en caso de omisión de esta consignación, la rectificación de las autoliquidaciones se vuelve imperativa.

A este respecto, podemos afirmar que la reciente Sentencia del Tribunal Supremo, STS 1318/23, de 24 de octubre de 2023, (en adelante, “TS”) desafía la postura anteriormente expuesta por la DGT. En este fallo, el Alto Tribunal sostiene la viabilidad de aplicar deducciones correspondientes a ejercicios anteriores, incluso cuando no se hayan consignado en las autoliquidaciones correspondientes a esos ejercicios. Este pronunciamiento judicial contradice la interpretación restrictiva adoptada por la DGT y ofrece una perspectiva jurídica que puede tener implicaciones significativas para los contribuyentes afectados.

Así, el Tribunal considera esencial examinar si es exigible o no, en aquellos casos donde las deducciones se pueden acreditar en períodos posteriores a la realización de la actividad que origina el derecho a su aplicación, la previa solicitud de rectificación de las autoliquidaciones de los períodos impositivos correspondientes a las deducciones no declaradas. El debate jurídico se centra en la interpretación de los artículos 35.1 y 39 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (en adelante “Ley de IS”), en relación con varios artículos de la Ley General Tributaria (en adelante, “LGT”) y el Real Decreto 1065/2007. La Sentencia plantea la necesidad de discernir entre la obligación de declarar los gastos en los ejercicios en que se producen y la posibilidad de aplicar deducciones en ejercicios posteriores.

Es relevante señalar que el TS, a lo largo de la Sentencia, realiza un esfuerzo jurídico considerable con el objetivo de respaldar la postura de la DGT en varias de sus consultas vinculantes emitidas entre 2011 y 2014. Estas consultas permitían a los contribuyentes aplicar la deducción prevista en el artículo 35 de la LIS en la declaración del IS de un ejercicio respecto a los gastos incurridos en los ejercicios anterior, siempre que se respetasen los limites temporales del articulo 39 de la LIS y existiese alguna razón que impidiese su inclusión en el ejercicio en el que se realizaron (pendencia de una Informe Ministerial vinculante sobre el cumplimiento de los requisitos de la deducción).

Asimismo, el Tribunal considera que la Abogacía del Estado falla al entender que no existe identidad entre los hechos y circunstancias de los casos examinados por las consultas y el caso enjuiciado en cuestión. En este sentido, la Sala del TS una vez descartados los óbices formales abducidos por la Administración, verifica el cumplimiento de los demás requisitos establecidos en las Consultas Vinculantes de la DGT (i) acreditación de la deducción conforme a la LGT; (ii) aplicación dentro de los límites temporales del artículo 39 de la LIS y (iii) subordinación a los límites y porcentajes establecidos en la normativa del IS.

En consecuencia, se debe tener en cuenta que la Sentencia del TS otorga esperanza a los contribuyentes en relación con el nuevo criterio establecido por la DGT en verano de 2022. Sin embargo, no representa una doctrina jurisprudencial clara, ya que el criterio analizado a lo largo de toda la Sentencia hace referencia a la posición permisiva que mantenía la DGT respecto a la aplicación de deducciones no consignadas en ejercicios anteriores.

Adicionalmente, en relación con la postura de rechazo por parte de la Administración frente a los proyectos de innovación tecnológica contemplados en el apartado 35.2 de la LIS, es importante destacar el reciente Auto de Admisión ATS13993/2023, de 18 de noviembre de 2023. En dicho Auto, el TS considera necesario realizar un análisis jurídico y pronunciarse acerca de la posibilidad de que la emisión de un informe por un equipo de apoyo informático -dependencia interna de la propia AEAT- permita a la Administración considerar que los gastos derivados de la realización de actividades de desarrollo de software y aplicaciones informáticas no son aptos para la aplicación de la deducción por IT, incluso cuando existe un informe vinculante del Ministerio competente en materia de ciencia calificándolos como tales.

En este contexto, será esencial seguir de cerca el desarrollo que llevará a cabo el TS en relación con la noción de consecución de progresos significativos desde el punto de vista de obtención de nuevos conocimientos en el ámbito tecnológico. Esto incluirá el análisis de aspectos como que debe entenderse por desarrollo de nuevos lenguajes, teoremas, algoritmos o sistemas operativos asociados a estos proyectos de IT.

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